Muebles Siena

Muebles Siena

una inspiración de herencia familiar

Nosotros

Tradición que diseña futuro

Espacios con alma y compromiso real

Muebles Siena nace desde una herencia familiar que inspira cada uno de sus proyectos. Nos especializamos en crear espacios de encuentro donde el diseño, la funcionalidad y la calidez se combinan para dar vida a mobiliario clínico, de oficina, del hogar y soluciones especiales, adaptadas a las ideas de cada cliente. Nuestro trabajo se construye sobre décadas de experiencia, una visión dinámica y el trato cercano que solo una empresa familiar puede ofrecer.

Creemos en una relación directa con nuestros clientes, sin intermediarios, para asegurar una comunicación fluida y efectiva que se traduzca en resultados concretos. Asumimos cada proyecto como propio, combinando innovación, compromiso y calidad para superar expectativas y cumplir sueños. En Muebles Siena, tu espacio comienza con una conversación y se transforma en una realidad hecha a medida

Nuestra historia

Muebles Siena surge de la historia del bisabuelo Guillermo, quien durante años fue trasmitiendo la experiencia de trabajar las maderas nobles de nuestro país a través de sus hijos, nietos y bisnietos

Más de un Siglo construyendo calidad

Ya son 120 años llegando al corazón y hogar de cada cliente, con esfuerzo, dedicación, compromiso, pasión y respeto, valores innegociables a lo largo de nuestra gran historia, siendo pioneros en el rubro con conocimientos avanzados en la materia, así como innovar en cada paso, fortalecer, actualizar y asumir las distintas necesidades del mercado, hemos conseguido posicionarnos como una de las empresas más confiables en todo el territorio nacional, siendo siempre fieles a las exigencias del cliente.

¿Cómo inicia?

A principios del Siglo XX nacen, de la mano de Don Guillermo Flores, un joven artesano y emprendedor de tan solo 20 años de edad, los primeros pasos de una “Dinastía” que hoy en día sigue vigente, que atravesó distintas transformaciones producto de los cambios naturales en cada época, pero que finalmente concurrió en lo que se conoce actualmente como Muebles Siena.

La pasión de Guillermo por este oficio sale a flote en los años 1900 cuando comienza a trabajar con maderas nativas, logrando posicionarse en el trazado, fabricación y montaje de escaleras para casas de la época de La Colonia. Casado con Zoila Videla y padre de cinco hijos, a quienes llamaron Zoila, Marta, Arturo, Benjamín y Guillermo, mantuvo durante largos años el mismo entusiasmo por su trabajo, y tanto fue su amor por este hermoso rubro, que sus hijos Arturo y Benjamín decidieron dedicarse a lo mismo.

Bisabuelo Dn. Guillermo Flores

Dn. Benjamin Flores Videla y Berta Gonzalez Canto

Benjamín contrajo matrimonio con Berta González Canto, una gran mujer que lo alentaría a independizarse e inaugurar su propio taller cuatro años después de haberse casado, el cual se ubicó en un Barrio Histórico del Gran Santiago con tres pisos de distribución y una gran cantidad de stock de maderas nativas para que éstas estuviesen secas para ser trabajadas, entre ellas el Lingue, Raulí, Laurel, Roble, etc., y desde donde Benjamín dedicó gran parte de su tiempo a trabajar de forma artesanal toda la materia prima que poseía, así como también lograría hacerse un nombre en la industria.

Berta dio a luz a Carmen y Benjamín. Este último, nacido en 1940, se haría cargo del taller de su padre, quien falleció a temprana edad, con tan solo 48 años. Benjamín hijo mostró un talento innato con la madera desde muy chico, puesto que pasaba muchas horas en aquel taller de su padre, donde nació su curiosidad por el oficio del trabajo de la ebanisteria, por lo que se especializó y, gracias a su padre, quien motivó su capacidad, logró estudiar Dibujo Técnico en escuela de Artes y Oficios de la Universidad Técnica del Estado.

Lamentablemente el taller se vio obligado a cerrar sus puertas y a atravesar un período de transición que finalizó en 1968, año en que Benjamín inició la búsqueda por un trabajo estable, el que encuentra en una jefatura en la empresa constructora Tecsa para dirigir un taller que iba a fabricar los muebles de cocina y closet para un Proyecto Minero que estaba desarrollando la empresa constructora en Río Blanco (Los Andes hacia la cordillera), donde se desarrollaba el Campamento Minero “Villa Saladillo” que actualmente es la División Andina de Codelco Chile. A Benjamín, por su desarrollo profesional en ese proyecto, le hacen la invitación a quedarse trabajando en Codelco Chile División Andina en donde permanece por 22 años.

Antiguas herramientas utilizadas en los talleres de nuestro bisabuelo y abuelo

Ya casado con Edith tuvieron 4 hijos, Alejandra, Benjamín, Carla y Rodrigo. Edith le dice a Benjamín que podían abrir el taller de su padre y así inició, contratando un par de mueblistas, para fabricar muebles línea hogar los que se vendían a clientes que vivían en Saladillo. Transcurridos estos 22 años en Codelco Andina, y el Taller de su padre funcionando, Benjamín Flores González decide retirarse y fundar Floben Muebles, una empresa de gran magnitud, que atendía todo el territorio chileno y que generó hasta 180 puestos de trabajo. Su reputación como compañía le consagró como una de las mejores del país y los números así la avalaron durante largos años, habiendo trabajado para empresas de gran renombre y pertenecientes a distintos ámbitos, tales como la Clínica Alemana, Clínica Las Condes, Clínica Santa María, constructoras como TECSA, Delta, Bravo e Izquierdo, Echeverría e Izquierdo o Sigro, también hoteles como Gran Hotel Hyatt o el Sheraton, además de algunas Isapres y la Universidad de Los Andes.

El año 1998, año en que transcurrió la crisis Asiática, le trajo a Floben Muebles múltiples complicaciones económicas lo que, aunado a que algunos de sus clientes no lograron pagar sus obligaciones con la empresa y tampoco fue capaz de generar suficiente trabajo para sus colaboradores, se vio obligada a realizar un paro indefinido, hasta que se fundó Muebles Siena siete años después.

Período de Transición

A pesar de que Floben Muebles no pudo mantenerse en pie como compañía, su esencia siguió trascendiendo, en gran medida por Benjamín Flores Hernández, hijo de Benjamín, quien desde muy joven incursionó en el mundo de la madera gracias a su profundo interés por seguir los pasos y enseñanzas de su padre, y con el apoyo de la Fundación Domus, se inauguró un taller ubicado en el Fundo El Vergel ubicado en la ciudad de Angol.

Bajo este panorama, las esperanzas de reabrir Floben Muebles crecieron, y aunque esto nunca sucedió, el nuevo taller fue un paso más que importante para dar pie a lo que años más tarde sería Muebles Siena. Este período de transición, que ocurrió entre 1998 y 2005, trajo consigo beneficios para muchas personas que moldearon el proyecto, puesto que se generaron nuevos puestos de trabajo dando oportunidad a cualquiera que quisiera formar parte del rubro maderero.

Dn. Benjamín Flores Hernández

Dn. Benjamín Flores González

Escuela del mueble y oficios

Escuela del mueble y oficios

 
 

Don Benjamín inició sus actividades con el objetivo de establecer un empleo estable para él y su familia, cosa que consiguió, pero además, en conjunto con su padre y madre, lograron capacitar a jóvenes que trabajaban en el campo, quienes en el transcurso del invierno en Chile quedaban desempleados por las condiciones climáticas que impedían trabajar en las cosechas.

Posteriormente se instala una sucursal en la Cárcel de Colina, que nuevamente generó oportunidades de crecimiento no solo para los Flores Hernández, sino que también permitió a los  internos incursionar en el mundo de la mueblería, y aunque en un comienzo los clientes no estaban muy seguros de la calidad de sus productos, poco después serían certificados con Catas Chile, razón que terminó por convencer a Benjamín de emprender un nuevo proyecto: Muebles Siena.